Aceite de oliva para el rostro

El aceite de oliva es considerado uno de los productos más aconsejable para tomar en nuestra dieta diaria, gracias a sus propiedades nutricionales lo convierten en un alimento muy saludable para nuestro cuerpo, protege de enfermedades y aporta muchos beneficios en nuestro organismo. Pero no solo es considerado un producto alimenticio, sino que también es utilizado en muchos tratamientos y trucos caseros para mejorar nuestra piel, debido a los ácidos grasos, omegas y vitaminas E y K que contiene.

belleza rostro

En las culturas antiguas, el aceite de oliva era utilizado como cosmético para tratamientos de belleza e imperfecciones de la piel. Una de las partes del cuerpo que más expuesta está a estos deterioros es el rostro. Gracias a las propiedades oleosas del aceite de oliva conseguimos tener un hidratante natural para esas pieles secas, consiguiendo un efecto reparador.

Estas son algunas de las aplicaciones que podemos conseguir sobre el rostro u otras partes del cuerpo.

  • Sus vitaminas antioxidantes actúan en las capas mas profundas de la piel, hidratándolas y consiguiendo un efecto rejuvenecedor del cutis.
  • Endurece y repara las uñas más delicadas.
  • Es cicatrizante y reparador.
  • Gracias a su poder regenerador puede reducir el tamaño de las estrías en la piel.
  • Combate el acné y las manchas débiles en la piel.
  • El aceite de oliva es muy útil para las arrugas de los ojos y las patas de gallo, aunque no conviene aplicarlo en los párpados y hay que evitar el contacto directo con el ojo.
  • No es muy indicado para la piel grasa por que el aceite de oliva es otro tipo de grasas.

A continuación veremos una receta casera muy eficaz para conseguir una mascarilla que rejuvenezca el cutis:

ingredientes: 1 huevo, aceite de oliva y 1 limón

preparación: separar la yema de la clara del huevo y batir la yema, añadiendo poco a poco un par de cucharadas de Aceites Maeva de oliva. Cuando se forme una pasta densa agregamos un poco de zumo de limón y removemos hasta obtener una masa uniforme.

Limpiamos el rostro con agua y jabón y aplicamos sobre el cutis una amplia capa de la mascarilla, dejamos actuar durante 20 minutos y después volvemos a limpiar la cara con agua tibia.